MOLINO OS GOZOS
 
 
Este molino se denomina así por el topónimo del lugar, “Os Gozos” derivado de la advocación de la Virgen a la que se da culto en las inmediaciones. Por ello es conocido también como molino “da Ermida”.
Se halla al S. de la parroquia de Santa Marta de Moreiras, a la que pertenece, en el extremo de la gran curva que describe el río Loña - casi un meandro en esta zona de llanura -, en la que recibe dos afluentes por la izquierda, de los que el arroyo del Gruñal (también llamado dos Pensos o de Esgos) es el que más afecta al molino por unirse al Loña antes de Os Gozos, lo que provoca un gran ensanchamiento en esta parte. El otro es el arroyo de la Gaiola ( o da Medorra), que desemboca unos metros más abajo. Este gran molino con la presa, en cuya cabeza se asienta, forma con ella un conjunto singularísimo. Ello es debido a la utilización del agua directamente, aprovechando el gran caudal que hay en este punto. Y además, por el hecho de hallarnos, en realidad, ante varios molinos adosados y unidos, formando un todo continuo. Los molinos son propiedad actualmente de dos dueños distintos, el Sr. Benjamín de Santa Baia y el Sr. Xosé de O Penedo.
Los molinos se hallan a unos pocos metros de la carretera local que va desde A Derrasa, en la carretera principal N-120, hacia la ermita de la Virgen, y en el extremo de su campomurado –en dirección al “área recreativa” de Monterrey-, camino real otrora. Desde aquí, debe tomarse un estrecho y corto camino hacia la derecha, que es el que se dirige hacia el río, dónde se hallan los molinos. Su estado parcialmente ruinoso nos permite apreciar, no obstante, la estructura que tenían. Los edificios de los molinos se hallan asentados en un punto en el que el cauce del río describe una “ese “ . Sobre una superficie rocosa, fueron construidos perpendiculares al río. El conjunto se halla en un deficiente estado, tanto en lo que atañe a los muros como a las cubiertas.
El primero de ellos, desde el camino, es el que está mejor conservado, no obstante al hallarse alterado, pues la propiedad se ha subdividido interiormente, lo que ha afectado a si mismo al acceso, ya que con el cambio de propiedad se ha abierto una nueva puerta en la pared S. El edificio tiene una planta irregular poligonal, con tres grandes muros ligeramente escuadrados por la parte del acceso, en la que es más ancho y regular. El paramento pétreo es de mampostería concentrada, con piezas irregulares más o menos prismáticas de similar tamaño colocadas en hiladas horizontales en las paredes S. (parte SE.) y E., mientras que en la parte opuesta (pared S., lado SO., y O.) el paramento se realizó con piedras de menor tamaño, por lo que las hiladas apenas se pueden decir que existan. A continuación otros dos molinos, todos con paso por el lado E., sobre el canal del primero.
El tercero tiene la entrada en ángulo, sobre el cubo del molino intermedio. Su pared E., poderosísima –el bloque de base es de dimensiones ciclópeas pues debe soportar la presión del agua para los cubos-, sobresale aún más que la precedente, con lo que se produce así un escalonamiento desde elle hasta la del grande.
Por este lado, a escasos metros, se halla la presa, desde la que toman agua todos estos molinos. Obra de gran envergadura, es notabilísima tanto por la longitud que tiene, como por su altura. Y es que el Loña alcanza en este punto una de las mayores anchuras de todo su curso –excepción hecha de los dos embalses-, lo que es debido al aporte de las aguas del arroyo do Gruñal, contribuyendo la presa a que se remase.
Estos molinos, que siempre fueron privados, dieron servicio a las gentes de los pueblos del contorno. Ante todo, A Derrasa , amplio núcleo poblacional con varias eras para majar centeno y trigo , y numerosos hórreos, de los que procedían los innumerables sacos de grano molido en “Os Gozos”. También desde los de Pedraio , y O Penedo.